lunes, 17 de diciembre de 2018

Adicto de lo inmediato


   Raíces que se aferran a un corazón desbocado, una respiración entrecortada y un sopor que asfixia. Muros que te rodean e impiden la salida que ahora, parece no existir.

   Caes en la cuenta de cuánto tiempo ha pasado desde que se enterró tu última pasión y de cómo te arrojaste a la droga de lo inmediato, renunciando al placer de la espera, el gusto por aguardar algo merecido, y lo lejos que quedan las primeras veces que recibiste esa pseudo recompensa, que trata de emular cualquier construcción humana.

   Tratas de negar esa verdad que te acaba de congelar los huesos, piensas que tú no eres así, que no te has podido convertir en aquello que odiabas y condenabas, pero los argumentos no acuden a tu rescate. En ese momento recuerdas aquel diario que dejó de saber de ti hace años, ese cuaderno en el que volcabas todos tus desvaríos, esa agenda de sueños que dejó de volar y aterrizó, tiempo atrás, en un cajón del que ya nunca saldrá.

   La impotencia de la situación emana lágrimas de unos ojos inyectados en frustración e incredulidad a la vez que cada una de las escusas que te dirigieron hasta aquí, resuena en tu cabeza, espantando aquella paz que anhelas, que ansías.

   Los síntomas de la adicción te impiden seguir escribiendo con claridad y orden, los temblores provocados por los sollozos y el arrepentimiento te hacen menguar y ahí, pequeño, en un rincón de un enorme cuarto aprietas los dientes y te prometes volver atrás.
 “Que la droga a la que llamamos vida no te aparte de los sueños, que son tu vida”

viernes, 30 de junio de 2017

Renaciendo

   No recuerdo cuándo, cómo o por qué, pero desde hace tiempo sé que me perdí, me abandoné o simplemente dejé de ser lo que era, lo que sentía y la fuerza con la que lo hacía; me vi envuelto en una de tantas espirales que se aventuran infinitas y desorientan a cualquiera, me encontré sólo, no porque no hubiese nadie cerca, estaba sólo porque estaba sin mí, lo que era, lo que me definía y lo que coloreaba la vida a la que tanto amaba.
   Recuerdo recordar cómo me apasionaban detalles de la vida que hace mucho tiempo que no salen ya de la memoria, que no pasean por mis días, que no me acompañan porque no estoy, no existo ya, tal y cómo me conocía y a pesar de querer volver atrás, volver a ser lo que era, no encuentro la forma pues la solución se la llevó ese yo que ya no está, ese que ya no soy.
   Cientos, miles o cientos de miles son los intentos que he llevado a cabo para volver atrás, para avanzar e incluso para cambiar el mundo, muchas son las noches en vela, que se reflejan en unos ojos vacíos, en las que se buscaba sin cesar, muchas son las lágrimas ofrecidas a modo de ofrenda, pero nada conseguí, no me encontré, nunca apareció un mínimo rastro de lo que fui, de lo que quiero volver a ser. Sin embargo, ciertas noches en las que pierdo también el sueño, puedo vislumbrar curiosos pensamientos, ideas abstractas acerca de lo que fui, de lo que soy y de lo que seré y ciertas conclusiones parecen mostrarse como soluciones a una situación enrevesada como la que vivo o tal vez viva aquel que en un tiempo fui yo y que ahora se encuentra extraviado; Y es que tal vez la solución no sea encontrar a aquel yo que ya no soy y nunca seré, puede que la solución se encuentre en otro enfoque del problema, que esté por encima de lo que fui, lo que soy y lo que seré y se centre en lo que vivo, necesito y quiero, puede que tal vez y sólo de vez en cuando la solución sea crear un nuevo yo en base a lo que mi corazón y mi cabeza me piden y probablemente el desobedecer a estos dos hiciese que mi yo desapareciese de forma definitiva.
"Nadie es el que es para siempre y ningún yo puede llegar a recuperarse, tratemos pues de corresponder a nuestras pasiones y a nuestros deseos, para poder disfrutar del yo que somos ahora y que nunca más seremos, para recordar el yo que fuimos desde un nuevo yo que pronto seremos y tratemos de ser felices abandonando la búsqueda de cualquier identidad que ya nunca podremos llegar a ser, renaciendo desde el vacío que hay entre diferentes partes de uno mismo".

martes, 27 de junio de 2017

Caminos a la soledad.

Capítulo II:
El escudo de la cobardía.


   Una agenda vacía, a juego con su casa, con su entorno y su nevera. Solo con su sombra y sin nada que hacer. Relativamente joven y sin aspiración ninguna, arrepentido y sin la solución para volver atrás. Siempre quiso tener una vida normal, unos amigos, una familia, un trabajo y una casa en la que vivir feliz al lado de sus queridos. 
   Siempre fue una persona de fácil trato, afable y graciosa. Pero nunca dio importancia a las consecuencias de su cobardía, dejó que la vida le llevase donde fuese sin intervenir, pensando que aquello era lo correcto, el no luchar, el no tomar las riendas de la vida.
   Ahora, tumbado en el sofá, con la única compañía de las latas de alcohol vacías cae en la cuenta de que no se puede tener aspiraciones si no se piensa luchar por ellas, si el miedo es mayor que el coraje, si la soledad te rodea y no eres capaz de zafarte.
   Las lágrimas recorren un surco ya conocido y mientras busca la manera de seguir respirando con cierto compás decide con todo acabar, se levanta del tan usado sofá y se rinde ante una breve e interminable caida mientras piensa: La cobardía ganó, y ante ella me rindo.
   Así acaba la vida para alguien que se negó a combatir contra sí mismo, sólo y desarmado mientras pensaba que una coraza le protegía de todo aquello que lo pudiese herir, sin darse cuenta que no hay mayor exposición a las heridas que el evitarlas, el acobardarse.

martes, 28 de junio de 2016

Los ineducados

Pequeños y resplandecientes atisbos de madurez o simples equivocaciones, conducen a determinadas personas a la comprensión de la necesidad de abandonar el caparazón insensible de la ignorancia, dando lugar a una nueva persona, preocupada por aquello que le afecta de manera directa o no. Esta transformación, ya sea figurada o real, me temo que en ocasiones es excesiva y quiero creer en esta última afirmación, pues es mi última esperanza para  no perder la fe en las personas, para comprender que soy un ser excesivamente exagerado o que mi sensibilidad social sufre de distorsión. Estas son mis falsas esperanzas, mi último aliento que se basa en comprender cuán equivocado estaba, desmintiendo la lúgubre idea de que vivimos en una sociedad muerta e ineducada, de que vivimos en la dictadura del miedo y el gobierno del robo, el egoísmo y la jerarquización social arcaica.
A la caza de esa resbaladiza y pícara idea marcho, atento a útiles argumentos que la fundamenten, aunque los hallados hasta el momento no sostienen ni su propio peso. Trato de comprender a las personas y sus propias -o no tan propias- ideas y decisiones, pero aquello que observo es aquello que se convierte en acción debido al miedo, a la coacción o al egoísmo puro como estimulantes artificiales. Miles de ejemplos me agolpan la cabeza, ejemplificaciones sencillas de como aquello que en antaño se llamó democracia, pasa ahora, a ser un sueño violado por intereses superfluos. Así pues, llega a mi cabeza un ejemplo tan simple como el de poner un puñado de caramelos en manos de un puñado de niños y niñas con hambre y sin instrucciones. Evidentemente, estos pequeños devorarán sin miramientos aquellos caramelos que les fueron entregados, sin plantearse nada más, sin cuestionarse si tal vez estos dulces deberían ser racionados o qué males pueden surgir tras una ingente ingesta de caramelos. Algo parecido a este ejemplo es lo que pasa cuando los adultos, con hambre insatisfecho, de conocimiento y educación, reciben la oportunidad de meter un papel dentro de un sobre, con el nombre de alguna de esas personas de las que nunca callan, de las que aumentan el hambre de estos pobres ignorantes. Estos ineducados usarán ese derecho a voto sin ningún tipo de razonamiento, pues apenas saben pronunciar la palabra democracia sin mezclarla con monarquía o separarla de lo equivocamente considerado radical, por lo que la elección del gobierno de un país será entonces azarosa e ignorante, no reflexionada ni sometida a crítica.
Es aterrador ver como las personas son capaces de guarecerse entre las injusticias sin pelear, me llena el pecho de miedo ver como la pasividad aumenta en el fondo de los ojos de las personas, me aterroriza el simple pensamiento de que España perdió ayer en la Eurocopa y no antes de ayer en las elecciones.

miércoles, 16 de marzo de 2016

Asco de Europa

Escribo esto con lágrimas en los ojos y con la cara llena de las arrugas que se forman con la expresión de asco, de indignación, de dolor y es que no aguanto más la impotencia que siento al ver a miles de personas durmiendo sobre el lodo, refugiados que han sido torturados, pobres de los que se ríen, humanos que perdieron su capacidad de decidir. Resulta que ahora Europa es la que decide por todas ellas, por todas esas personas que mueren de frío, de hambre, que son secuestrados y vendidos como si la esclavitud hubiese sido de nuevo aprobada.
¿Y qué hace la mayoría de la población? En Getafe la izquierda consigue que la bandera europea se muestre a media asta, en Islandia el gobierno aprueba la entrada legal de 50 refugiados, los refugiados reciben 4000 chaquetas y ¿Qué? ¿Qué conseguimos con esos actos? ¡Nada! A los que gobiernan les da igual la entrada de un insignificante número de refugiados y a qué maldita altura se encuentre la bandera europea en una de las localidades de Madrid, piensan que esto no es culpa suya y por lo tanto no es su responsabilidad, la cual recae sobre las ONG que se juegan todo por ayudar como pueden.
Insto a que no caigamos en el error de pensar que por publicar fotos de apoyo y tweets conmovedores estamos haciendo algún bien a nadie. Invito a las personas que sientan que deben ayudar a que participen en cualquier movilización, que carguen contra los responsables de esta situación y que no nos quedemos en las simples quejas que se escuchan en los bares, desde ahí no se arregla el mundo.
Esta es mi propuesta y soy el primero que se la aplica. ¿Os apuntáis?

viernes, 11 de marzo de 2016

Tiempo de cultivo

Abandono, frustración. Fracaso, olvido. Agobio, vacío. Durante tiempo no he podido explicar el por qué, en mí, fluían todas esas sensaciones y sentimientos. Sentía que abandonaba todo aquello que me gustaba, que me frustraba por no poder retomarlo. Ello me conducía a una sensación de fracaso a la que trataba de poner solución olvidando. El no poder olvidar, el querer ser como antes sin saber cómo hacerlo, pero a la vez querer sentirme nuevo, diferente, me agobiaba, me hacía sentir vacío.

Ahora vuelvo a notarme más yo pero con aires diferentes, vuelvo a escuchar música, aunque no la de siempre, vuelvo a este rinconcito de mi y cuento secretos, me hablo a mi mismo y me sonrío, me regaño y vuelvo a llorar cuando lo necesito, a desaparecer cuando es preciso y vuelvo a explorar aquellas minas de fuerza que todavía quedan por explotar.

Pero tal vez lo más importante y con lo que me quedo es con lo que he aprendido, que pese a ser lo más obvio del mundo ahora que lo sé, ha permanecido invisible a mis ojos y mi mente durante largo tiempo:
"Me creía alguien con poco más que aprender, un error típico de alguien que todavía sabe poco. Eso me convirtió en confiado, me llevó a pensar en un charco como si mundo fuera, quedando este al margen de mi vista. Aprender a aprender no es fácil, pero es la mayor prueba de sensatez humana".

jueves, 24 de diciembre de 2015

El gran engaño

¿Qué es lo que queda? ¿Qué es lo que debo hacer? ¿Cómo encajo aquí? ¿Soy yo el extraño?... Estas preguntas y una larga lista con más, son las que circulan por la cabeza de aquellos que fueron engañados, traicionados y manipulados. Se criaron con unas normas, algunas más estrictas que otras, determinadas normas eran aplicables a toda la vida mientras que otras tan solo debían cumplirse en determinados momentos. También aprendieron una serie de comportamientos, rituales y maneras de actuar que debían repetirse en ocasiones, para no parecer una mala persona, mostrar educación o cualquier otro fin justificado.
Y todo esto ¿Para qué? Es decir, de qué sirve aprender todo ese entramado de bobadas protocolarias justificadas en el respeto, la compasión, la dignidad, los Derechos Humanos... si después, la cruda realidad es que no sirve para nada más que aparentar lo que no se es. ¿O acaso vosotros o vosotras nunca habéis mentido aún sabiendo que no hay que mentir? ¿No habéis mirado a otro lado cuando alguien se ha caído al suelo o ha necesitado algún tipo de ayuda? ¿En las entrevistas de trabajo sois vosotros/as mismos/as? ¿Nunca habéis actuado en contra de lo que enseñáis como vuestros valores y principios?  O ¿Tal vez estáis pasando por alto lo que "moralmente" es lo correcto para adaptaros a la sociedad que, de manera improductiva, trató de inculcaros unos valores ahora obsoletos, sin uso útil, pues solo sirven al egoísta interés de cada persona?
La pregunta correcta es ¿Por qué? Porque seguimos quebrantando todas esas leyes no escritas, si sabemos, incluso defendemos, que no es lo correcto. La respuesta es simple: La soledad acecha, y engulle a aquel que no permanezca unido al grueso de la sociedad. Es triste pero es así ¿Cuántos de vosotros, seres pensantes, no se ha visto alguna vez solo y enemistado con todo el mundo por ser sincero? ¿Cuántos de vosotros ha hecho daño a alguien por permitir que sus principios y valores prevalezcan sobre los intereses de un tercero? ¿Acaso no habéis vivido nunca situaciones incomodas por que mostrasteis menos respeto que la circunstancia "requería"?
Esa es la verdad, nos amoldamos para no ser diferentes, para no vernos aislados del gran mundo de personas que nos rodea. Sin duda es el camino fácil, por el que menos se sufre, pero tal vez sea también el camino más peligroso. Segundo tras segundo, hora tras hora, año tras año y así generaciones tras generaciones se amoldan al constructo social más actualizado y de nuevo algo varía, por lo que algo, de nuevo, se pierde. Poco a poco perdemos los modales, las cortesías, olvidamos nuestras creencias, las ideas que defendíamos y pasamos, de recordar qué no permitiríamos en nuestra vida, a contentar a aquellos que nos puedan expulsar de ese sitio tan privilegiado, dentro de la ciega y sorda sociedad.
Es por ello, por lo que aquellos estudiantes que quisieron cambiar algo en pos de una educación de calidad, sustituyeron sus protestas por noches de fiesta, Por lo mismo, aquellas personas que no soportan el voraz capitalismo, abandonan ahora esa idea para hacerse con los mejores regalos para estas navidades y aquellos que decían que nunca cambiarían, apenas son reconocidos por sus allegados.
La conclusión que saco de todo esto es simple. Siempre he dicho que la mayoría de los problemas provienen de la educación que recibimos a lo largo de nuestras vidas y este es un caso más, pues no sirve para absolutamente nada enseñar unos valores, unos principios, ayudar a forjar una forma de ser, un carácter, una identidad, si no se ayuda a fomentar la capacidad de revelarse contra lo preestablecido, si no se ayuda a comprender que no todo tiene por que ser como dicta la mayoría, a menudo corrompida, si no se trabaja en el yo autentico, tan solo en las máscaras que nos permiten estar rodeados de personas.
"No me queda ni la menor duda de que cada vez nos parecemos menos a aquellos que cambiaron el mundo en 1776, 1789, 1848... Pues la rebeldía ha sido contaminada por una falsa educación que nos entrega a los poderosos". 

lunes, 12 de octubre de 2015

Pobres pero armados

Comienzo esta semana con una nueva noticia; noticia acerca del despilfarro y mala gestión de un gobierno que poco mira por los ciudadanos y ciudadanas de este país. Digo esto porque hoy ha salido publicado un articulo en el que se da a conocer el gasto económico de este gobierno en armamento, gasto descomunalmente superior a las inversiones concedidas a políticas para la reducción del desempleo, servicios sociales, permisos por paternidad...
El titular de la noticia, citando a eldiario.es es el siguiente: "Rajoy disparó el gasto de Defensa en 8.717 millones por encima de lo presupuestado". Y es que el método que tiene el gobierno para poder llevar a cabo un exceso de casi un 40% de lo presupuestado para Defensa pasa por la vía del Real Decreto, solución que solo debería usarse en casos de extrema urgencia y necesidad, por lo que no solo están incumpliendo las promesas de cómo iban a gestionar el dinero público, sino que también están usando el sistema gubernamental para su propio beneficio y sus propios caprichos, lejos ya de usarlo como una herramienta a disposición del pueblo y a la que, como políticos, han de ajustarse estrictamente.
Si comparamos este gasto con otros, en este momento muy necesarios, obtenemos (citando literalmente a eldiario.es) que el sobrecoste de 8.717 millones de euros de Defensa equivale al doble de lo que el Gobierno ha invertido este año en políticas activas de empleo y a seis veces lo que ha destinado a servicios sociales. Con ese dinero, se podría implantar durante algo más de dos años la renta mínima de inserción, propuesta por la oposición (valorada en 3.850 millones al año).
Solo con lo que se ha gastado de más este año en Defensa (1.967 millones de euros), se podría haber invertido tres veces más en políticas destinadas al acceso a la vivienda, que es la partida más limitada de los PGE (587 millones). La inversión por encima de presupuesto en Defensa bastaría para pagar unas 290 veces lo que cuesta al año Biblioteca Nacional, cuyo presupuesto es de 30 millones de euros. 
Pues bien, el artículo deja poco a la imaginación pues más claro no puede quedar. Estos señores y señoras que se sienten parte de un gobierno democrático son unos incompetentes y un peligro para la sociedad, pues lejos de velar por nuestra seguridad real, lejos de crear políticas para la prevención de la pobreza o políticas para la erradicación de la pobreza extrema que ya alcanza niveles muy preocupantes en un país "del primer mundo", se dedican a comprar helicópteros, drones de guerra y carros de combate que no tienen cabida en un país que no está en guerra y que no quiere estar en guerra.
Es mi intención incitar al desorden y alimentar de odio el descontento popular frente a estos incompetentes, pues en una situación como la actual, el hecho de que el pueblo no se levante en contra de los opresores es preocupante y que se levanten se convierte en la labor de aquellos que queremos un cambio radical que pasa por la sustitución de un gobierno que da palos de ciego y que termina con una democracia real, alejada de una medieval monarquía y unos partidos políticos que luchan por acceder a la cumbre del gobierno, solo para satisfacer sus necesidades de ego, derrochando millones y millones del pueblo.

viernes, 9 de octubre de 2015

La prueba más dura

Inmenso e incontrolable es el deseo del todo, apasionado y egoísta, retraído e inmaduro pero real. Nos embriaga con la falsa creencia de necesidad y todo nubla, sin poderse discernir la cordura, la lógica o la calidez humana. Sensación tan rutinaria, tan presente en el día a día, de segundo en segundo que olvidamos la existencia de esa minúscula pasión por la que vivimos, el engranaje que todo lo gira, que da sentido a la vida, que da color a la realidad y a nuestra persona felicidad.
Tal es la historia, que esa chispa tan perdida en el olvido desaparece, dejamos de recordarla con excusas acerca de la falta de tiempo, de lo innecesario que es para nuestra vida o de lo poco que nos importa.

Pero algo extraño ocurre con las personas y es que no hay mejor remedio para recuperar algo perdido que el hecho de correr el riesgo de no poder recuperarlo jamás. Así pues, tal vez sea un magnifico pintor que dejó de lado su habilidad por razones varias tiempo atrás y viendo peligrar la funcionalidad de las manos se pregunta "¿Podré volver a pintar?" O puede que hubiese sido un magnifico atleta hace años  y ahora que ve que la pierna no volverá a ser la misma, se lamenta de no haber corrido más entre prados y asfalto.

Desconozco si la búsqueda de la pasión perdida es fruto del egoísmo que nos aferra desde los más hondo de nuestro ser o si por el contrario, dicha búsqueda, se da como requisito fundamental para el posterior desarrollo de la vida tal y como la concebimos, pero sea como sea, el hecho de que una persona se encuentre en esa situación de no saber cómo recuperar aquello que le hacía sentir vivo es, sin duda, la prueba más dura.
"Todas las personas necesitan de algo que les haga sentirse vivos, que les haga comprender que no todo tiene sentido, pero que merece la pena aguantar por aquello que nos da un lugar donde cobijarnos, ya sea leyendo un libro o escalando una montaña"

lunes, 5 de octubre de 2015

La religión católica en las aulas

Estreno nuevo mes y nueva semana para comenzar con un nuevo proyecto a través de este blog, Desvaríos Mentales, con el objetivo de volver a retomar una rutina de publicaciones y dar un giro a la labor de este blog, que hasta ahora solo recogía textos cortos y opiniones.
Desde hoy, los lunes se publicará una noticia de actualidad que sea injusta, inapropiada, vergonzosa... y analizaremos el por qué. Los viernes se seguirán publicando textos/reflexiones como hasta ahora se ha estado haciendo y por el momento estos serán los nuevos cambios. Espero que este nuevo proyecto os guste, enganche y claro está, no dudéis ni un segundo si queréis participar, proponer noticias o temas de debate, comentando en cualquier post, página de facebook o escribiendo a desvriosmentales@gmail.com

Y para empezar este nuevo proyecto, traigo hoy una noticia muy triste y que sin duda atenta contra la libertad de los estudiantes de universidades públicas. Al igual que viene ocurriendo con los estudiantes de la LOMCE, los universitarios de la Universidad Pública de León se ven entre la espada y la pared, ya que al parecer desde la propia universidad se ha promovido el estudio de la religión católica como asignatura obligatoria para el grado en educación infantil. Hasta tal punto ha llegado la obstinación de unos para que se curse esta materia, que en estos momentos hay 8 estudiantes de dicha universidad que han recibido una llamada de advertencia en la que se les planteaban dos opciones: Cursar la materia de religión católica o perder los créditos y el dinero de su matrícula. Ante la incredulidad de los alumnos la respuesta de la universidad fue "Así están las cosas".
Pues bien, esta es la noticia, que podéis visitar pinchando aquí para una mayor información. Desde mi punto de vista esto es un ataque a las libertades de una sociedad democrática, pasando por un caso omiso de los Derechos Humanos y por último un atropello para todos los estudiantes de instituciones públicas, aunque por desgracia, se puede decir que era de esperar que esto pasara bajo un gobierno católico apostólico romano y que defiende el estudio de la religión y acceso al paraíso en la educación primaria.
Pero analizando más técnicamente, encontramos muchos años atrás, una primera generación de Derechos Humanos que habla de una libertad religiosa, correspondiente a toda persona para poder ESCOGER o ELABORAR por sí misma las respuestas que estime más convenientes a los interrogantes que le plantea su vida personal y social. Es una práctica plenamente social y que protege al individuo de coacciones que pudiera sufrir.
Una segunda generación de los D.D.H.H. habla de el derecho a la educación, destinada a formar a hombres y mujeres capaces de construir una sociedad digna de la condición humana, resumiendo el grueso de la cuestión.
Bien, si es cierto que los  Derechos Humanos son inalienables y que evidentemente no se contradicen entre sí, podemos entender que la educación es un derecho de todos y todas y que basándonos en la primera generación de los Derechos Humanos, se entiende que la religión, con carácter obligatorio, debe estar fuera del alcance de una universidad pública, que puede albergar a estudiantes de otras religiones o sin religión determinada.
Por otro lado, en un estado aconfesional, en el que se piden unas determinadas asignaturas para la consecución de un determinado título, como es el caso de una de las alumnas de esta noticia, es irresponsable que desde la institución pública en cuestión, se le exija a dicha alumna cursar una asignatura optativa al margen de sus objetivos académicos y no necesaria para la consecución del título.
Creo que las anteriores, son razones suficientes como para que la Universidad de León se retracte de sus acciones y permita a los estudiantes cursar las asignaturas optativas que les venga en gana. Por último es mi intención mandar mi apoyo a estos estudiantes y dar las gracias a la Universidad de León por darnos la razón  aquellos que día tras día decimos que la nuestra es una sociedad democrática de juguete.


lunes, 28 de septiembre de 2015

Las cabezas inquitas

Sentar la cabeza... ¿Acaso hay una composición de palabras con tan mala intención como esta? A menudo no nos paramos a pensar en lo malo y lo bueno que tienen nuestras expresiones, pero lo cierto es que empiezo a cansarme de escuchar en particular lo de que "debemos sentar la cabeza". Y la verdad es que me cansa por que la intención de esta frase es cortar las alas de todas las personas que se plantean ser diferentes al maldito rebaño, al que llamamos sociedad. Solemos escuchar esta oración dirigida a un adolescente que se niega a centrarse en los estudios, por que su pasión está alejada de estos. O enfocada a un adulto que se negó a seguir la pirámide de adquisiciones capitalistas, a saber, comprarse un coche, una casa, crear una familia, cambiar de coche, hipotecarse en una segunda casa... También son víctimas de este ataque aquellas personas que no encuentran fácilmente el amor o que simplemente conciben el amor de una forma diferente a la mayoría y otras muchas personas que, por el simple hecho de pensar o actuar de manera diferente a la norma, se las considera tarambanas, irresponsables, de poco fiar, son cabezas inquietas.
No me preocupa la existencia de aquellos "sentadores de cabezas", de aquellos que se tiran toda la vida diciendo eso de que tenemos que sentar la cabeza, lo que realmente me preocupa, es que aquellas personas que sienten el mundo de otra manera, se avergüencen por no ser parecidos a la norma, me da miedo el hecho de pensar que esas personas, locas para algunos, por miedo escondan lo que realmente son y sienten su cabeza, pues no son los aburridos y normales los que cambian el mundo y lo llenan de color, ya que esa tarea corresponde a las cabezas inquietas.

sábado, 29 de agosto de 2015

Responsabilidad omitida, irresponsabilidad permitida.

En la actualidad, más que nunca, la sociedad se encuentra dividida por sub-grupos que podemos llamar "Tribus urbanas", modas o estilos de vida. Cada uno de esos grupos tienen unas características comunes, o no, en lo que respecta a su aspecto, ideología, manera de actuar, etc. Desde mi punto de vista, este suceso enriquece tanto a la sociedad, que cuesta explicarlo, ya que el desarrollo del producto cultural llevado a cabo por estos conjuntos de personas es inmenso.
Siendo algo más concretos y abandonando el marco cultural de nivel social, podemos decir que estos grupos cumplen unas funciones a nivel intraindividual, pues nos hacen sentir cómodos, dentro de un entorno que nos entiende y nos ayuda a realizarnos como personas, desarrollando nuestra capacidad de sociabilización, satisfaciendo la necesidad de pertenencia a un grupo, necesidad que todos tenemos a lo largo de nuestra vida.
El nexo que te hace sentir dentro de un grupo más que de otro puede ser algo tan simple como un estilo de música afín, que tu lectura favorita sean las distopias de Gorge Orwell o aldoux Huxley o que tu pensamiento político sea más o menos progresista.
Todo esto es parte de la vida en sociedad, un proceso maravilloso sucedido gracias a nuestra capacidad de razonamiento y a nuestra construcción social en un sistema en el que se nos permite -en cierta medida- mostrar y compartir nuestras ideas por todo el mundo. Aunque ,por desgracia no es oro todo lo que reluce, pues una persona a lo largo de su vida puede ir cambiando de grupo según sus preferencias e incluso puede llegar a sentir que pertenece a diferentes grupos y es algo normal, aunque lo peligroso ocurre cuando se dan casos de personas que están y no están en la sociedad, dicen ser de un grupo al que adoran y constantemente adulan, pero resulta que ese comportamiento lo extrapola a todos los grupos, son personas que NO SON NI DE AQUÍ NI DE ALLÍ, indefinidos que se ganan el respeto de todos los grupos para llevar a cabo sus actos más egoístas usando a todo el mundo posible, tratando de convencer a los extremos para ser ayudado en una causa individual, sin llegar nunca a aportar nada en ningún sitio y una vez agotadas las energías de ese grupo, el parásito migra hacia otro organismo social al que poder engañar.
Y esto ocurre en gran parte por la superficialidad de la sociedad en la que vivimos y con esto me refiero a que las ideas que surgieron en antaño ya no se usan, si no es para aparentar, es decir, antes pertenecer a un partido político significaba luchar con todas tus fuerzas por las ideas que ese partido, tu partido, promovía, mientras que hoy en día significa llevar una chapita de ese partido y gritar al adversario cuando el lider lo pida. Ser un Hippie suponía compartir unas leyes morales altamente estructuradas y basadas en el concepto de la paz, mientras que hoy día, tan solo supone llevar pantalones anchos y fumar marihuana y ejemplos así los hay a millones desde la óptica de esta sociedad globalizada por el mal camino. Abandonamos poco a poco la educación, no llegamos a conocer a penas la inteligencia emocional y mucho menos aprendemos a reflexionar sobre nuestras vidas, quienes están en ellas y quienes de verdad le dan valor a la misma y quién hace que nuestra vida se devalúe.
Creo, que como he dicho. esto es un peligro para el proceso de producción socio-cultural en una situación delicada como la que tiene ahora mismo España, bastante tenemos con políticos mentirosos como para tener también a nuestro lado a cobardes que mienten por egoísmo y destrozan por ambición.




domingo, 23 de agosto de 2015

Vive

El pecho apunto de estallar, kilos y kilos a las espaldas, pero sin ninguna carga visible, falta de sueño, fatiga y presión a cada paso. Poco a poco se abandona lo que, días pasados, llamamos sueños, los cambiamos por auto-imposiciones que nos atan y nos conducen a caminos que nunca quisimos recorrer. Encontramos el inevitable fracaso y nos fustigamos por ello, sin ni si quiera valorar nuestro esfuerzo, sin tener en cuenta el pedacito de vida que perdimos tan solo por intentar hacer algo, que nunca quisimos hacer realmente. Pasa el tiempo y tan solo tenemos en nuestro contador una cúmulo de derrotas, que nos hunden, fallos que cometimos, errores que sucedieron en incontables intentos por realizar tareas que nunca fueron realmente destinadas para nosotros.
Llega el final de nuestras vidas y todo se resume en un oscuro pasado, lleno de acciones que hicimos por no ser diferentes, por seguir a las masas que se denominaban "normales" y es en ese momento en el que recordamos que nosotros no queríamos endeudarnos, sino viajar. No queríamos esclavizarnos por un salario pésimo sino involucrarnos en aquello por lo que merecía la pena luchar, no necesitábamos un auto para poder ir rápido sino escuchar lo que decían nuestros sueños para volar.
Si aún crees estar a tiempo, cambia, abandona esa corriente que te lleva a un inevitable y dramático fin, pues el objetivo último de nuestras vidas tiene que ser el de abandonar este mundo sabiendo que nuestros actos y sus consecuencias han merecido la pena y ninguna otra meta, tiene el valor suficiente como para abandonar esa idea.
"Algo tan sencillo como vivir se convierte en la más ardua de las tareas cuando nuestra libertad natural es entregada a una sociedad infectada por el capitalismo. Es entonces cuando el hecho de vivir libre, se convierte en la mayor de las revoluciones".


miércoles, 19 de agosto de 2015

La caída de los de arriba

He de reconocer que nunca pensé que se llegaría a esta situación. Estamos abandonados por todos y cada uno de los frentes que prometían de un modo u otro protegernos, ayudarnos o apoyarnos. El panorama social se va a pique, miles de personas –y cada vez más- ya duermen en la calle, sin nada que comer más que tristes pensamientos acerca de la muerte, pensamientos de odio hacía ellos mismos por culpa de aquellos que le robaron de manera legal su hogar. Los niños pasan hambre, los padres y madres no pueden permitirse comprarle un nuevo uniforme para el colegio. Los adultos mal-trabajan sin contrato en donde sea para poder alimentar a su familia, arriesgando su salud sin seguridad alguna.

Por otro lado ellos son más ricos que antes, desperdiciando y despilfarrando todo el dinero que les es posible y aun así no se les acaba nunca, a golpe de nuevas leyes recaudan el dinero que la gente ya no tiene, con escusas que bien son peores que las ordenes de aquel que una vez y por desgracia, fuera caudillo de España, ordenaba. Así pues podemos ver a una mujer sancionada por tomar una fotografía de un coche de policía mal aparcado, personas multadas por divulgar en sus propias redes sociales información acerca de encuentros de grupos de personas que buscan un cambio pacífico. Personas detenidas por vestir camisetas que cuestionan la eficacia de nuestra democracia…

De verdad que no imaginé que fuéramos capaces de aguantar tanto y tampoco sé hasta cuanto más vamos a resistir así, lo único que tengo claro es que mi visión del mundo ha cambiado, donde antes ponía el diálogo como solución ahora pongo la sangre y, es que, en esta sociedad española no se nos permite buscar un cambio, requerido por la mayoría, de forma pacífica y eso es un gran error ya que cuando la mayoría exige un cambio, por las buenas o por las malas lo tendrá.


No trato de apoyar a
ningún tipo de movimiento violento, trato de devolver la violencia estructural que los de arriba no paran de aplicar contra nosotros y que les estalle en la cara. Trato de comenzar a seguirles el juego, porque ya está bien de que sean ellos los únicos que puedan jugar con las masas por medio del miedo. Ellos son los que más tienen que perder, a nosotros ya no nos queda nada, a los millones de personas que no tenemos empleo, a los miles de estudiantes que no pueden permitirse el derecho de estudiar, a las personas que se vieron obligadas a meterse de la formas que fuera en una casa que no era suya y a toda la población… ya no nos queda nada más que un sueño se cumpla: La caída de los de arriba, su derrumbe será nuestra forma de compensar la balanza y da igual si hoy somos terroristas para ellos, da igual que seamos tachados de radicales, no importa que se cuestione nuestra ética y moral porque cuando se vive en un estado que se dirige al totalitarismo por medio de una extrema derecha que prohíbe e incluso ilegaliza Derechos Humanos, una simple manifestación deja de servir y la radicalización contraria para la búsqueda del equilibrio la paz y la justicia está justificada.



sábado, 28 de marzo de 2015

Patriota, no idiota.

Populista, humillante, ofensiva e incluso temida puede ser la palabra patriota. confundida en ocasiones y en otras manipulada, es una palabra que me enorgullece, me gusta decir que soy patriota y pese a ello, no me avergüenzo de decir que mi patria da pena. Da pena por culpa de aquellos que se hacen llamar patriotas siendo en realidad egoístas. Hablo de esos egoístas que suben a sus altos cargos y nos privan de los derechos que nos ofrece nuestra patria, nos aíslan de una vida normal, nos quitan de aquí y de allí y nos piden que hagamos un esfuerzo, que demostremos nuestro patriotismo mientras ellos y ellas siguen teniendo coches de lujo, casas inmensas, servicios privados a su servicio y un sin fin de beneficios que un verdadero patriota no aceptaría, pues ser patriota es sentir amor por su tierra y por la gente que habita en ella. Ser patriota no es hacer el saludo que ya en antaño usaban los alemanes al frente de Hitler, no es mostrar una bandera anticonstitucional y mostrar un carácter despectivo hacia aquellos que no nacieron en esta patria. Todo eso es ser un idiota, no un patriota, pues ser lo segundo conlleva luchar por tu país, pero no por los que lo gobiernan. Es ayudar a los demás, unir fuerzas y mejorar como personas, como sociedad, como patria.
Día tras día veo como cala la ignorancia en esta sociedad, cada vez más xenófoba, homófoba, machista, retrograda y clasista. A golpe de falso patriotismo avanzamos por la senda equivocada y seguimos pensando que es lo mejor para una España cada vez más desestructurada, desigual y pobre. Asisto a manifestaciones y veo mucha gente patriota, que lucha por su España, que lucha por un cambio, pero todos esos son ignorados por los políticos egoístas que nunca sabrán que es ser patriota, pues el amor que ellos muestran es hacia sus riquezas, sus bienes y no es mostrado hacia su tierra.

"Por mi gente, por mis iguales, por mi patria, por mi España, lucharé".




sábado, 25 de octubre de 2014

Olvidado amor

Pasa la primavera
pasa el verano,
Siempre a tu vera
siempre en vano
intentando coger tu mano,
que se derrite como cera
y sufriendo por la espera
que comenzó tiempo lejano
y me hiere cual quimera,
quedó mi amor olvidado
en un rincón alejado
sin esperanzas de que lo encuentren
llorando en un tejado
y sin ganas de ser elocuente
por culpa del pasado.


viernes, 1 de agosto de 2014

Tiempo, la distracción de la vida.

Pensamos que tal vez los barrotes no fueran suficientes, que puede que la cerradura quedara abierta o que alguien le dejara escapar, pero la verdad es que el tiempo es un todo, imposible de capturar, de retener, es una montaña de arena que se consume de forma inevitable y de forma imperceptible para el arrogante humano que cree tener poder sobre todo lo conocido y lo desconocido.

Pretendemos usarlo a nuestro antojo, enjaularlo y emplearlo a placer, olvidando que no es un objeto cualquiera, es el paso de nuestras fugaces vidas en continuo movimiento, tratamos de convencernos a nosotras mismas, como personas con el don de la razón, de que está ahí, justo donde lo dejamos y no admitimos hasta mucho después que nunca estuvo, que nunca pudimos depositarlo en ningún sitio. Pero lejos de solucionar el conflicto, el humano admite haber perdido el tiempo, pero se jura a sí mismo encontrarlo, buscando por solitarias, sombrías y vacías esquinas por las que el tiempo dejó su rastro.

Abandonándose, consumiéndose por su presa más ansiada, va desapareciendo, sin valorar lo que nunca
volverá a recuperar. La fugacidad del tiempo, que ha mantenido su desafío con el ser humano desde su existencia, sigue su rumbo, mientras que nosotros seguimos desviando el nuestro, tratando de encontrar la forma de recuperar el tiempo perdido, en lugar de aprovechar el que nos queda.


“¿Eres de los que ves en un día 24 horas o de los que ve en un día una oportunidad de disfrutar la vida?

jueves, 31 de julio de 2014

Vibraciones positivas de la madrugada

Desolada y perdida en el desierto de la triste amargura, se encontraba la cabeza que, ya en el pasado, olvidó cómo se traza el rumbo de la vida. En la mayor de las penumbras y sumergido en el húmedo pantano de la melancolía, se encuentra un corazón marchito, que añora épocas pasadas. Inerte y a la deriva, semiflota un blando cuerpo que parece abandonado desde hace tiempo.
Todo distinto, cada día todo nuevo, diferente pero familiar, un sol parecido al de ayer, pero no igual, una sonrisa prácticamente idéntica, pero totalmente diferente. Lo que ayer estaba bien hoy no funciona y lo que en antaño ocupaba nuestra capacidad de preocupación, ya no la altera.  ¿Qué fue de esa máquina de sueños alojada en la cabeza? Estropeada, parece ser, estropeada y sin arreglo, o eso es lo que a veces se concluye.
De la sonrisa hace ya tiempo que no se habla, Don Dinero y sus secuaces se la llevaron lunas atrás, se dice que la retienen para solo poder disfrutar ellos de su compañía, pues la avaricia aplacó a la humanidad de sus corazones, envolviendo sus mentes y tapando sus retinas con ansias de poder y de riquezas.
La esperanza se retiró del combate, pues sin su compañera, ahora secuestrada, no tenía fuerzas para continuar, la lucha parece llegar a su fin, aunque hay quien habla de sonrisas ocultas entre calles anaranjadas, hay quien dice que aún la gente se enamora, mira a su pareja a los ojos y es capaz de sonreír, soñar de la manera más sincera que el universo conozca. Se rumorea también que la camaradería entre algunas de esas pequeñas criaturas llamadas personas aún late, de forma constante y tenaz y por último hay locos y locas que hablan de que la sonrisa nunca fue secuestrada, pues habita en cada uno de nosotros, al igual que la esperanza, la felicidad, el amor, la amistad y dicen que eso son cosas que nunca se nos puede arrebatar.
 Quien crea que le ha sido arrancada la sonrisa debe buscar en ese pantano melancólico y atravesar el desierto desolado de su cabecita, para encontrar el punto en el que la sonrisa se desprendió de nuestro lado y recuperarla, dicen los locos y locas.
Lo cierto es que sentado en mitad de una madrugada extraña, tras embalar parte de mí en cajitas, pienso que esas pequeñas partes de mí lo son porque lo permito y enseguida caigo en la cuenta de que también puedo hacer que la sonrisa, el amor, y lo que quiera en realidad, puede ser parte de mí. En ese momento unas vibraciones positivas recorren mi cuerpo, me hacen sonreír y pensar que no es necesario seguir escribiendo, solo acostarme con una sonrisa, la misma con la que corresponderé al sol con sus primeros rayos de luz, tan familiares y tan nuevos en este próximo día.


“No hay nada peor en esta vida como el perder aquello que te identifica, por ello, conócete, cuídate y nunca olvides que tú eres lo que cuides tu ser”.

miércoles, 25 de junio de 2014

Que os den.

No es la primera vez que escribo acerca de la hipocresía, de la falta de educación y de humanidad en esta patética sociedad. Tampoco es novedoso que hable de mi cansancio por convivir con seres tan egoístas como lo son los seres humanos, pero quizás sí sea la primera vez que escribo acerca de todo esto desde un punto de vista tan hastiado:
Desde hace mucho tiempo, decidí que iba a tomar el camino contrario al resto de personas, decidí que mis armas serían las sonrisas, los abrazos y la inteligencia. Tomé esa decisión y aguante, luché por que otras personas entendieran el por qué hacía eso, intenté hacer ver a otros muchos que una persona tiene el mismo valor que otra y que nunca se ha de tratar a las mismas como objetos desechables que no sirven sino es para satisfacciones propias. Traté de hacer todo eso y mucho más y solo encontré problemas. Por hablar con sinceridad vi como personas a las que consideraba amigas se oponían a mí sin aceptar lo que decía. Por actuar con principios muchas veces me quede solo.
Por intentar mejorar esta puta bola de mierda a la que llamamos mundo, me vi solo, enfrentado a medio mundo y desconfiando de mis iguales, me encontré odiando a muchos y condenando con mi mirada a otros. Y es que llega un momento en el que el egoísmo gana, la ambición por conseguir el bienestar que venden por televisión, radio, redes sociales y hasta en el aire,  vence a los principios más férreos de cualquier estúpido soñador que pretenda cambiar el mundo, aunque solo sea de manera minúscula. Llega un momento en el que la hipocresía, la falsedad y la soledad vencen al tonto que se opone a ser una puñetera oveja más del gran rebaño al que llamamos sociedad. Se llega a un punto en el que se desea ser un inconsciente más, de esos que solo luchan por tener un pelo bonito a juego con su ropa de marca, su Smartphone, sus voluminosas gafas y sus refrescos adictivos y no ser en absoluto consciente de nada más.

Por muy tenaz que seas, por mucha voluntad que tengas, el que nunca se valoren tus esfuerzos para mejorar el mundo, indiferentemente de la escala a la que se pretenda, anula toda fuerza posible. Admito que probablemente este sea el texto más personal que escriba en mi vida, a la vez el texto que más odio y que menos me gusta, pero quizás esta sea mi única vía de escape pacífica, en la que pueda poner de manifiesto lo cansado que estoy de las personas, esos seres vivos que aunque consideres tus amigos, te fallarán.
Ignoro si mi pensamiento actual cambiará a mejor en un futuro, pero por ahora solo veo que las cosas funcionan si uno es peor que todos los demás por lo que...
¡Qué os den!

jueves, 12 de junio de 2014

Realidades hipócritas:


Capítulo 1:
Hoy, 12/06/14 he terminado mis exámenes del primer curso de Pedagogía en la universidad. Este último examen era de historia de las corrientes de la educación y entre otros temas se abordaban diferente autores que postulaban diferentes formas de educar, defendiéndolas como las mejores formas para enseñar al alumnado. He de decir que las profesoras que impartían las clases, grandes entusiastas de la historia, compartían los ideales de algunos de los autores como Ángel Llorca, Dewey y otros.
Pero curiosamente, los autores mencionados defienden un aprendizaje por observación, experimentación, investigación, trabajos manuales, técnicas y el abandono del aprendizaje
memorístico… Que hipócrita sonaría el decir que mi examen de hoy ha sido un burdo ejercicio de aprendizaje memorístico ¿Verdad? ¡Pues efectivamente! Las mismas profesoras que abogan por una educación de calidad para la transformación social se unen al conformismo del deplorable sistema educativo con el fin de conservar sus apestosos puestos de trabajo que hunden poco a poco la verdadera educación, que arrastran a todos sus alumnos a estudiar contrariados, enseñándoles cual es el camino correcto llevándoles por el incorrecto.
Y así es la universidad de hoy en día, un plan que impide que gente sin la renta suficiente pueda pagar la matrícula si no es becado, un plan que impide que esa misma gente pueda trabajar de forma paralela para pagar esa matricula, una universidad en la que eres un solo número con unos cuantos créditos al lado, un profesorado ineficaz, hipócrita, incompetente y con aires de grandeza y superioridad que les impiden reconocer sus propios errores cuando los tienen, una universidad que te forma, no en lo específico de tu carrera, sino en lo que los de arriba quieren que te formes.
Pero… ¿Qué se puede esperar de universidades públicas, en un estado como el español, con capillas en su interior? Así pues podemos ver las consecuencias día a día a nuestro alrededor, cada vez más jóvenes prueban fortuna fuera de aquí, cada vez más jóvenes pierden la motivación por seguir formándose, pues total… no les va a servir de mucho, llegamos a puntos tan patéticos como el de apenarnos más por una persona con título universitario en desempleo que por una persona que duerme en la calle, pero de verdad que lo entiendo. Sobreformados, sobresaturados, sobrexplotados, así somos los jóvenes de esta generación.
Y esto no acaba aquí, con toda esa gran bola de mierda que tenemos que convivir los jóvenes, a pesar de manifestarnos, quejarnos e intentar transformar la realidad laboral, social y educativa, tenemos que convivir con las constantes burlas de los medios de comunicación que ridiculizan esta situación haciendo que la gente piense que es un simple berrinche de los estudiantes que aprendieron a quejarse, con un estereotipo de ni-ni´s, vagos, estúpidos y radicales pretenden que nos callemos y celebremos el mundial, pretenden que nos sumemos a su espiral de sumisión y conformismo y que pasemos a ser uno más de esos muertos en vida que no disfruta de su vida, pero permite que otros disfruten a su costa.
Y la larguísima pregunta que me hago es: ¿Qué debería hacer una persona de 21 años de edad que tiene un grado superior de actividades físicas y deportivas, titulado como monitor de ocio y tiempo libre con especialidad en la diversidad social en mediación de conflictos, que participa activamente en proyectos sociales, que es explotado y encima pretende sacarse una carrera universitaria, mientras se forma en una lengua no materna como el inglés, por imposición socio-laboral, en la que no ha sido formado nunca con una calidad buena y que resulta ser ahora un requisito indispensable para ser empleado en el lugar más patético que te puedas imaginar?

Sinceramente espero vuestras respuestas porque no sé cómo contestar a esa pregunta si no es con actos violentos según los medios o actos radicales según políticos y algún sindicato que yo me sé, que en vez de defender al estudiante como debería hacer, se limita a sacar beneficios de las huelgas.